El embarazo y las adicciones

Por término medio, al iniciarse el embarazo una cuarta parte de las mujeres son fumadoras y una de cada veinte es alcohólica. Una de las razones es la falta de conocimiento sobre los efectos desastrosos de las adicciones maternas en el bebé; otra es el desconocimiento de las medidas que pueden tomarse, como por ejemplo la toma de productos de sustitución.
 

DOSIER “EMBARAZO Y ADICCIONES”
EN 6 IDEAS CLAVE

 

Los productos de sustitución constituyen una herramienta eficaz para el tratamiento de adicciones

Los sustitutos de la nicotina pueden contribuir de una forma eficaz a abandonar el hábito, incluso después del parto y durante la lactancia. La medición del CO que se utiliza en algunas maternidades permite dosificar con precisión los parches antitabaco.
También puede proponerse a una mujer adicta a opiáceos un tratamiento de sustitución durante y después del embarazo.

Consejo

Los productos de sustitución constituyen una herramienta eficaz de ayuda al abandono del hábito. Además, en algunos casos, la mejora se produce inmediatamente. En el caso del tabaquismo, por ejemplo, el aire que se expira vuelve a ser sano a las 24 horas de haber dejado de fumar.

La dependencia del alcohol es un tabú y sus efectos no se conocen bien.

El alcoholismo es la primera causa de discapacidad mental en el recién nacido. Sin embargo, los riesgos derivados de su consumo no se conocen bien. 
En la actualidad se sabe que las consecuencias son tanto más graves cuanto más frecuente, importante o precoz sea el consumo de alcohol durante el embarazo.

Consejo

Se ha podido establecer una relación entre la dosis de alcohol y sus efectos, pero no es posible determinar una dosis que no sea peligrosa para ningún feto. La prudencia aconseja la abstinencia mientras dure el embarazo.

Leves o graves, todas las adicciones conllevan riesgos.

El tabaquismo y el alcoholismo están muy extendidos y a veces pueden restar visibilidad a las adicciones a otras sustancias (como el cannabis o medicamentos de la familia de los ansiolíticos o psicotropos) o a los trastornos de comportamiento: conductas alimentarias, hiperactividad física, patologías relacionadas con el juego, compra compulsiva, etc. En cualquier caso, las consecuencias en el feto y el niño pueden ser realmente trágicas: mala adaptación respiratoria (tabaquismo), aborto (bulimia), alteraciones del ritmo fetal y síndrome de abstinencia al nacer (benzodiazepinas), aborto o incluso muerte fetal (cocaína) y en general hipotrofia y prematuridad. 
Durante el embarazo, el tabaquismo de la madre multiplica por dos los riesgos de embarazo extrauterino y de nacimiento prematuro, y por tres la tasa de aborto espontáneo. A largo plazo, aumenta el riesgo de que el niño desarrolle un cáncer en la edad adulta; en cuanto al consumo de cannabis durante el embarazo por parte de la madre, puede traducirse en el niño en dificultades durante el aprendizaje escolar, hiperactividad o comportamientos desequilibrados.

Consejo

La dependencia presenta un componente comportamental. Cuestionarse su modo de vida ayuda a prepararse para dejar el hábito.

La prevención suele ser eficaz, sobre todo si es multidisciplinar

El tratamiento ha de empezarse cuanto antes mejor y, a ser posible, ha de ser multidisciplinar. Las comadronas y los ginecólogos son profesionales que pueden detectar precozmente cualquier tipo de adicción y recomendar a la paciente un especialista en adicciones. Algunos lugares —maternidades sin tabaco— y algunos profesionales también se especializan en el apoyo a personas dependientes. En determinados casos se hace necesario un acompañamiento social y psicológico.

Consejo

Este acompañamiento es tanto más eficaz cuanto más precoz y multidisciplinar, combinando aspectos médicos, sociales y psicológicos.

La dependencia está muy extendida y afecta a numerosas embarazadas

La dependencia en todas sus formas afecta a un número cada vez mayor de mujeres.

Consejo

Una adicción puede detectarse respondiendo a un sencillo cuestionario: naturaleza de los productos consumidos, cantidad, circunstancias y frecuencia del consumo; beneficios e inconvenientes atribuidos a este uso.

La lactancia puede conciliarse con el tabaquismo

Contrariamente a lo que se pensaba, las ventajas de la lactancia son infinitamente superiores a los efectos negativos de sustancias como el tabaco. De hecho, la leche materna posee cualidades nutricionales y digestivas que protegen al bebé de las infecciones. 
Es preferible que la madre fume después de dar el pecho y espere al menos dos horas antes de volver a dárselo, para que el porcentaje de nicotina contenido en la leche sea lo más bajo posible. Por otra parte, se recomienda fumar lejos del bebé, inhalar humo lo menos posible y airear bien la casa, a parte, desde luego, de limitar al máximo el número de cigarrillos. 
Los productos de sustitución también son compatibles con la lactancia. Se recomienda masticar chicles justo después de dar el pecho, para que no haya restos de nicotina en la leche en el momento de la siguiente toma.

Consejo

Independientemente de la situación de la madre, la lactancia es algo positivo si es deseado, siempre que se observen algunos principios básicos (por ejemplo, fumar mucho antes de la toma).