La higiene

Cepillarse los dientes y el cabello, lavarse las manos, asearse de forma regular, limpiarse la nariz... No siempre resulta fácil enseñar a los niños las reglas de una buena higiene de vida.
La Fundación Mustela ofrece a los padres una serie de herramientas para ayudarles: consejos y un juego interactivo que puede practicarse con el niño.

El aprendizaje de las reglas
de higiene corporal

La Fundación Mustela propone los siguientes consejos a los padres para que enseñen las normas de higiene corporal a su hijo:

El cepillado dental

Cepillarse los dientes de forma regular es indispensable para una buena salud dental. Es un gesto que se aconseja enseñar a los niños a partir de los 2-3 años, porque hay que cuidar incluso los dientes de leche. 
No hay que olvidar que una caries es una lesión irreversible. Se puede detener el avance de una caries y el diente cariado se puede tratar, pero siempre quedará más débil.
  • Repita a su hijo que hay que cepillarse los dientes 2 veces al día (la regla del “3 veces al día” ha cambiado y ya no se estila).
  • Explíquele al niño que cepillarse regularmente los dientes es necesario para conservar una dentadura bonita y en buen estado, para evitar las caries y para tener un aliento fresco. Es un hábito que tiene que adquirir para su vida diaria, y una regla de higiene que observará toda la vida.
  • Enséñele a cepillarse los dientes mañana y noche: por la mañana, antes de ir al colegio (después de desayunar), y por la noche, antes de acostarse. Terminantemente prohibido el biberón de agua con azúcar o leche en la cama durante la noche.

Lavarse las manos

Lavarse las manos es un gesto primordial en la vida diaria, que sirve para reducir el riesgo de contraer enfermedades y evitar la transmisión de microbios a otras personas. 
No se olvide de enseñar a su hijo a lavarse las manos, mientras no sepa hacerlo correctamente.
  • Para lavarse las manos hay que usar jabón, en pastilla o líquido, pues el agua sola no lava.
  • En la práctica, las diferentes etapas que hay que seguir para lavarse las manos son:
    • Mojarse las manos
    • Enjabonarse
    • Hacer espuma, frotar las manos por arriba, por abajo, entre los dedos, a ser posible durante un mínimo de 30 segundos 
    • Aclararse las manos con agua limpia
    • Secarse las manos con una toalla
  • Enseñe a su hijo en qué circunstancias debe lavarse las manos sistemáticamente. De este modo le transmitirá unos hábitos sanos que conservará toda la vida.
    • Después de ir al lavabo, después de jugar con animales, al volver del colegio, después de jugar en el cajón de arena o en el parque
    • Antes de comer
    • Y naturalmente siempre que las manos estén sucias

El baño / la ducha

El baño (o la ducha) es una etapa esencial en la higiene del niño. 
Se suele tomar una vez al día, sin horario obligatorio, según su disponibilidad o la de la persona que lo cuide. Se puede tomar por la mañana (si el niño no tiene colegio) o por la tarde, y los horarios pueden ser flexibles según los días.

Sonarse la nariz

También puede enseñar a su hijo a sonarse la nariz a partir de los 2 años, aunque se trata de un gesto que no va a asimilar enseguida, porque para él resulta una operación complicada. 
El niño comprenderá poco a poco que si tiene la nariz tapada o le salen mocos, tiene que sonarse para poder respirar bien.
Es importante enseñarle a sonarse primero un orificio nasal y luego el otro, soplando primero por uno y luego por el otro (el orden no tiene importancia); y, desde luego, sin olvidar tirar el pañuelo a la basura.

Cepillarse el cabello

Peinarse es uno de los gestos del aseo diario: no es un gesto de simple coquetería, sino más bien un buen hábito para conservar el cabello sano.
El cepillado sirve tanto para estar presentable como para cuidar y conservar el cabello sano, eliminar el polvo, desenredarlo, etc.
Desde luego el cepillado no reemplaza al champú, que es el único que lava el cuero cabelludo y el cabello, y no altera su color.
Ayude al niño a que convierta este gesto en una rutina: por la mañana antes de ir al colegio y por la noche después del baño.

Juego “Papá, mamá, enseñadme a ser limpio”

¿Su hijo refunfuña cuando le dice que se lave las manos o se cepille los dientes? La Fundación Mustela propone un juego para que aprenda las reglas elementales de higiene corporal.